La calidad de la educación en las escuelas públicas de las Bahamas suscita crecientes preocupaciones. Se hace un llamado para desagregar los resultados escolares por establecimiento con el fin de identificar el rendimiento real. Los padres y empleadores deben tener acceso a tableros de control anuales para evaluar el progreso de los estudiantes. Esta iniciativa busca mejorar la transparencia y garantizar que los recursos invertidos en la educación produzcan resultados tangibles.