Un residente de Oahu ha sido condenado a una pena de 70 meses de prisión por haber enviado amenazas de bombas por correo electrónico. Las autoridades han tomado este asunto muy en serio, subrayando los peligros asociados a tales amenazas. El tribunal también ordenó un período de vigilancia tras su liberación, para prevenir cualquier riesgo de reincidencia.