El 7 de septiembre de 2026, una delegación jamaicana entregó una petición en el Palacio de Buckingham, dirigida al rey Carlos III. Este documento busca cuestionar la legalidad de la esclavitud y reclamar reparaciones por sus consecuencias. Este esfuerzo se inscribe en un movimiento más amplio respaldado por la CARICOM y el derecho internacional, buscando unificar las luchas de las diásporas africanas y hacer oír la voz de las víctimas de la historia colonial.