En Haití, la Fuerza de represión de pandillas, apoyada por la ONU, no estará completa antes de octubre de 2026 debido a retrasos logísticos. Este plazo suscita preocupaciones sobre la seguridad y la organización de las elecciones previstas a finales de año. Las críticas se intensifican ante una presencia considerada insuficiente en el terreno, mientras que las pandillas continúan operando libremente.