Siete años después del devastador paso del huracán Dorian, Brenden Dion Altidor, hoy de 13 años, sigue viviendo con las secuelas de esta tragedia. Su padre, Mack Altidor, da testimonio de los comportamientos anormales de su hijo, especialmente su miedo a la lluvia. El joven, que sobrevivió trepando a un árbol durante la tormenta, perdió a su padrastro, cuyo cuerpo nunca fue encontrado. A pesar de estas pruebas, Brenden avanza y se esfuerza por llevar una vida de niño normal.