Nueve meses después de un devastador incendio que destruyó varios puestos en Arawak Cay, los vendedores luchan por reconstruirse. A pesar de las promesas del gobierno, no se ha brindado apoyo. Los operadores se enfrentan a retrasos para obtener las licencias necesarias y expresan su frustración ante la ausencia de asistencia. Los testimonios revelan un sentimiento de abandono dentro de la comunidad de vendedores.