Las autoridades refuerzan los requisitos de cumplimiento para los agentes inmobiliarios ante los riesgos de lavado de dinero. Se implementan medidas estrictas para asegurar la transparencia de las transacciones. Los profesionales del sector deben adoptar prácticas rigurosas para prevenir cualquier actividad ilegal. La sensibilización y la formación son esenciales para garantizar el cumplimiento de estas nuevas obligaciones.