Riad interceptó un dron hutí cerca de La Meca, provocando una fuerte reacción regional. El portavoz de la coalición saudita afirmó que este ataque, inédito en casi diez años, cruza una "línea roja". Los hutíes, por su parte, rechazaron estas acusaciones, afirmando que apuntan a instalaciones militares y petroleras. Esta escalada ocurre en un contexto de crecientes tensiones entre el reino y los rebeldes yemeníes.