Las fuerzas del orden llevaron a cabo recientemente una operación en Saint-Jean, que resultó en la destrucción de cerca de 6 000 plantas de cannabis. Esta intervención se inscribe en una lucha reforzada contra el tráfico de drogas en la región. Las autoridades continúan vigilando las actividades ilegales para garantizar la seguridad de los ciudadanos y preservar el orden público.