Eldrich Boedhoe, un narcotraficante nacido en Surinam, fue arrestado en Medellín tras una cacería humana de 11 años. Considerado un actor clave en el tráfico de cocaína hacia Europa, había escapado de la justicia desde 2015. Su captura es el resultado de una cooperación internacional, y ahora está a la espera de extradición a los Países Bajos para cumplir una condena de 12 años.