El duque y la duquesa de Sussex han aterrizado en el Reino Unido, marcando su regreso tras dejar la vida real en 2020. Han llegado con sus hijos, Archie y Lilibet, y planean instalarse en una propiedad privada fuera de Londres. Aunque no retoman funciones oficiales, Harry podría participar en compromisos benéficos próximamente. Las cuestiones de seguridad siguen siendo un tema importante para la familia.