Ante un aumento alarmante de las infecciones, Fiji ha declarado una emergencia nacional respecto al VIH. Casi un adulto de cada 60 es ahora portador del virus, un fenómeno agravado por el aumento del consumo de metanfetamina. Las autoridades sanitarias subrayan la importancia de la concienciación y el acceso a la atención, mientras que el estigma y la falta de información complican la lucha contra esta epidemia creciente.