Este viernes, 28 pescadores fueron trasladados a Manta tras operaciones militares realizadas por Ecuador y Estados Unidos. Las familias, presentes en el lugar, denunciaron la llegada de los pescadores esposados para una audiencia. Las autoridades afirman que estas operaciones tienen como objetivo actividades criminales, pero los familiares de los pescadores impugnan estas acusaciones. Se alzan voces contra la destrucción de las embarcaciones y el uso de la fuerza.