El primer ministro canadiense anunció medidas de represalia en forma de aranceles, en respuesta a los nuevos impuestos impuestos por Estados Unidos sobre los productos canadienses. Carney criticó las propuestas estadounidenses consideradas injustas y subrayó que Canadá no cederá en el acceso exclusivo a sus recursos. Las tensiones comerciales entre los dos países se han intensificado, con consecuencias potenciales para la economía de ambas naciones.