Joshua Wong, figura emblemática del movimiento pro-democracia en Hong Kong, ha sido condenado a una pena de 10 años de prisión por una segunda infracción relacionada con la seguridad nacional. Con 30 años, ya cumple una pena de 4 años y 8 meses. Su juicio ha puesto de manifiesto las crecientes tensiones entre las autoridades de Pekín y los activistas, mientras que la ley de seguridad nacional sigue restringiendo las libertades en la región.