Los comerciantes enfrentan dificultades relacionadas con el aumento de los costos de importación, lo que impacta su margen de beneficio. Esta situación los lleva a reevaluar sus estrategias de precios y de aprovisionamiento. Las consecuencias podrían sentirse en el mercado local, con ajustes potenciales que podrían afectar a los consumidores. Los actores del sector buscan soluciones para mitigar este impacto.