Esta temporada ciclónica podría alcanzar niveles récord, a pesar del impacto del El Niño que limita el desarrollo de las tormentas. Los expertos coinciden en que las condiciones atmosféricas son propicias para una actividad aumentada, incluso si el El Niño tiende a inhibir la formación de ciclones. Las previsiones meteorológicas permanecen atentas a la evolución de esta dinámica.