Las instituciones humanitarias condenan firmemente las agresiones dirigidas a los trabajadores de la Cruz Roja en la República Democrática del Congo. Tras incidentes recientes que han herido a varios voluntarios comprometidos en la lucha contra una epidemia de ébola, recuerdan la importancia de garantizar la seguridad del personal humanitario. Estos ataques comprometen la asistencia esencial a las comunidades afectadas y ponen en peligro vidas.