El representante cubano ante la Santa Sede destacó la importancia de Monseñor Zacchi en el mantenimiento del diálogo entre Cuba y el Vaticano desde los años 60. Recordó que Fidel Castro envió una corona de flores durante el funeral de Zacchi en 1991, marcando una tradición de respeto. Esta relación ha sido crucial para la evolución de los lazos diplomáticos entre las dos entidades a lo largo de las décadas.