Durante la celebración del Día de Ceuta, el presidente Vivas expresó su indignación ante la situación actual de la ciudad, pidiendo un respeto estricto por su integridad territorial por parte de Marruecos. Subrayó la urgencia de restablecer la normalidad tras una crisis migratoria sin precedentes, afirmando que la seguridad nacional está en juego. Miembros del gobierno y del Partido Popular también pidieron cuentas al gobierno español sobre la gestión de esta crisis.