China planea modernizar su red eléctrica para garantizar una operación segura y estable. Este proyecto, que se extenderá hasta 2030, tiene como objetivo responder a una creciente demanda eléctrica mientras integra tecnologías avanzadas. Las autoridades subrayan la importancia de un enfoque innovador, que incluya inteligencia artificial, para construir una red eléctrica inteligente y sostenible, al tiempo que se fomenta la sinergia entre las diferentes escalas de distribución.