El parlamento ecuatoriano ha adoptado una reforma que permite a los militares colaborar con la policía en la lucha contra el crimen organizado y los disturbios graves en las prisiones. Aunque el proyecto ha recibido un amplio apoyo, se han alzado voces en contra de la supresión de ciertas garantías. El presidente Daniel Noboa deberá ahora decidir sobre su promulgación. Este apoyo militar está limitado a 180 días, renovable por 30 días.