La Autoridad del Canal de Panamá ha anunciado el mantenimiento del calado en 48 pies, posponiendo así la reducción prevista a 47,5 pies. Esta decisión tiene como objetivo ofrecer una mejor previsibilidad a las compañías navieras, al tiempo que garantiza la seguridad de las operaciones. Debido a la disminución de las precipitaciones y los desafíos relacionados con el agua, el número de pasajes diarios ha sido restringido, con ajustes para preservar los recursos hídricos.