Con motivo del 48º aniversario de la desaparición del imán Musa al-Sadr, el primer ministro afirmó que el sur del Líbano no debe ser el terreno de luchas impuestas por otros. Salam destacó la importancia de garantizar el regreso de los desplazados y pidió una presencia estatal reforzada en la región. También insistió en la necesidad de poner fin a la ocupación israelí y restablecer la soberanía sobre el territorio nacional.