El papa expresó su preocupación por la reciente violencia entre Rusia y Ucrania durante su intervención después del rezo del Ángelus. Insistió en la importancia de poner fin a la violencia y abrir el camino hacia la paz a través del diálogo. El pontífice también deseó que los recientes esfuerzos para reanudar las negociaciones den sus frutos, al tiempo que hizo un llamado a una paz mundial y a la concordia en todos los conflictos.