Las fuertes lluvias han provocado un flujo de lodo y escombros volcánicos en el volcán El Reventador, sin relación con una actividad interna aumentada. Las autoridades aconsejan a la población mantenerse alejada de los ríos y barrancos durante los episodios de lluvia. El volcán también ha emitido gases y cenizas, con columnas que alcanzan hasta 700 metros. El Instituto Geofísico está monitoreando la situación de cerca.