La policía guatemalteca ha reafirmado su compromiso con los derechos constitucionales y ha reconocido el derecho a la manifestación. Sin embargo, ha pedido a los manifestantes que respeten la libertad de circulación, esencial para la atención médica y el suministro de bienes. Se propone un diálogo con los organizadores, al tiempo que se solicita vigilancia contra infiltraciones que puedan provocar disturbios. Se tomarán medidas para mantener el orden público.