El gobierno italiano ha decidido extender hasta el 5 de septiembre la reducción de 17 céntimos por litro en el precio del gasóleo, ajustando los impuestos. Esta medida tiene como objetivo apoyar el poder adquisitivo de los hogares sin imponer nuevos impuestos. Sin embargo, la oposición critica la duración limitada de estas reducciones, calificándolas de soluciones temporales ante una crisis más profunda, pidiendo acciones más sustanciales para proteger a los ciudadanos.