El reciente ataque de bandas armadas en Kenscoff ha reavivado la atención internacional sobre la crisis en Haití, poniendo de manifiesto la ineficacia de las autoridades para proteger a la población a pesar de las advertencias repetidas. El trágico balance reporta numerosos muertos, incluyendo un bebé, y desapariciones. Las críticas llueven sobre las fuerzas de seguridad, mientras que el gobierno promete una respuesta firme ante esta escalada de violencia. Kenscoff, de luto, sigue en estado de shock.