El rey Harald V de Noruega recibe antibióticos por una infección bacteriana en la sangre. Su situación es estable, pero sigue hospitalizado debido a complicaciones relacionadas con su enfermedad crónica. El príncipe heredero Haakon asume temporalmente las funciones reales sin perturbar la gobernanza. Los expertos destacan la vulnerabilidad de las personas mayores frente a las infecciones, mientras que la familia real comunica que se proporcionarán actualizaciones en caso de cambios.