La tecnología juega un papel clave en los servicios destinados a los viajeros, integrando inteligencia artificial, biometría y personalización. Los expertos prevén que la IA estará presente en cada etapa del viaje, no para reemplazar al humano, sino para enriquecerlo. La biometría mejorará la eficiencia de los controles, mientras que más de la mitad de los viajeros deberían recurrir a la IA para organizar sus estancias, con un fuerte énfasis en itinerarios a medida.