Las autoridades chinas han asignado fondos de emergencia para apoyar los esfuerzos de rescate en las áreas afectadas por la catástrofe en el Tíbet. Más de 500 militares están movilizados para ayudar en la búsqueda de desaparecidos y en la reparación de infraestructuras dañadas, incluida una carretera nacional gravemente afectada. Las condiciones meteorológicas complican las operaciones, mientras que los equipos monitorean los riesgos geológicos para garantizar la seguridad de los intervinientes.