El aumento de los precios de la gasolina y del gasóleo impacta gravemente los costos de transporte y distribución de las empresas en Italia, especialmente para aquellas que dependen de vehículos comerciales. Las pequeñas estructuras, con menos margen financiero, tienen dificultades para absorber estos aumentos. Las asociaciones profesionales piden medidas sostenibles para hacer frente a esta situación, mientras los precios de los combustibles siguen aumentando, afectando a toda la economía.