Las relaciones entre Estados Unidos y Canadá atraviesan un período de alta tensión. Se han impuesto aranceles del 50 % sobre productos canadienses, lo que ha provocado una firme respuesta de Ottawa. Al mismo tiempo, el presidente estadounidense firmó una orden para renombrar el lago Ontario como "lago América", lo que ha suscitado críticas. El primer ministro canadiense anunció medidas de represalia a partir del 8 de septiembre.