El presidente brasileño, candidato a su reelección, declaró en una entrevista que la deuda pública no era una preocupación mayor. Explicó que su aumento se debía a las altas tasas de interés y a un déficit heredado del antiguo gobierno. Lula prometió un resultado fiscal positivo y abogó por una revolución tecnológica centrada en la inteligencia artificial y la industrialización de los recursos minerales. También mencionó la creación de un ministerio de Seguridad Pública para luchar mejor contra el crimen organizado.