Un estudio dirigido por Yoelvis Bolaños Álvarez ha revelado niveles de mercurio variados a lo largo de las costas cubanas, estableciendo por primera vez una referencia nacional. Las zonas más afectadas incluyen el río Sagua la Grande y la bahía de La Habana, donde las concentraciones a menudo superan los umbrales nocivos para la fauna marina. Este diagnóstico, respaldado por varias instituciones, tiene como objetivo fortalecer la gestión del mercurio en relación con el Convenio de Minamata.