Un estudio reciente destaca el impacto alarmante de las mordeduras de serpientes, particularmente en las zonas rurales desfavorecidas. Los investigadores han analizado datos de 79 países y revelan que millones de personas sufren cada año de envenenamientos, con tasas de mortalidad alarmantes. Los países de bajos ingresos, especialmente en África subsahariana, son los más afectados, subrayando la urgencia de mejorar la prevención y el acceso a tratamientos.