Pescadores se trasladaron a Quito para obtener respuestas sobre ataques a tres de sus embarcaciones, incluida la Fiorella, con ocho miembros de la tripulación aún desaparecidos. Los representantes de la Revolución Ciudadana exigieron una investigación, pero no fueron recibidos por las autoridades. Los sobrevivientes relatan ataques con drones e intervenciones militares, mientras que las familias de los desaparecidos piden aclaraciones al gobierno.