El antiguo Alto Representante de la UE calificó la respuesta de los Estados miembros de « pánico » en lugar de solidaridad hacia España, que enfrenta una crisis en su frontera. Criticó la actitud de algunos países, especialmente Italia, y subrayó la necesidad de respetar las leyes de inmigración mientras se protegen los derechos de los migrantes. A pesar del traslado de algunos migrantes a centros de acogida, la situación en Ceuta sigue siendo tensa y políticamente conflictiva.