Las autoridades sanitarias brasileñas advierten sobre el uso no regulado de medicamentos para adelgazar en jóvenes. Estos tratamientos pueden provocar efectos secundarios graves, como trastornos del crecimiento, problemas de deshidratación y riesgos de trastornos alimentarios. Los profesionales subrayan la importancia de una evaluación médica exhaustiva antes de cualquier prescripción, insistiendo en la necesidad de considerar la salud global de los adolescentes.