La Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Iraní declaró haber alcanzado un portaaviones y un destructor estadounidenses, obligándolos a cambiar de posición. En cambio, el Comando Central de los Estados Unidos afirmó que sus barcos habían evitado los misiles sin sufrir pérdidas. Esta escalada ocurre después de ataques recíprocos entre las fuerzas iraníes y estadounidenses, en un contexto de conflicto prolongado desde 2026.