La Seguridad nacional brasileña ha declarado el estado de emergencia en varios municipios de los estados de Paraná, Rio Grande do Sul y Santa Catarina, debido a condiciones meteorológicas extremas. Las ciudades afectadas, como Marquinho y Bom Retiro do Sul, han sufrido daños importantes. Este reconocimiento permite a las administraciones locales solicitar fondos federales para acciones de asistencia, incluyendo la distribución de alimentos y agua potable, así como trabajos de emergencia.