La producción industrial chilena experimentó una caída en julio, con un retroceso significativo en el sector minero, especialmente debido a una disminución en la extracción de cobre. La producción manufacturera también ha disminuido, afectada por la caída en la fabricación de coque y productos petroleros. Aunque el sector de la electricidad, gas y agua registró un ligero aumento, esto no fue suficiente para compensar las pérdidas de otros sectores.