El presidente cubano Miguel Díaz-Canel atribuyó las escaseces alimentarias a las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos. Durante el Foro Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, destacó que estas medidas obstaculizan el acceso de Cuba a los mercados internacionales y a los recursos necesarios. También mencionó los efectos de las crisis mundiales en los países en desarrollo, al tiempo que pidió una cooperación internacional reforzada para combatir el hambre.