Una reciente operación de expulsión ha llevado a la devolución de varios haitianos a su país de origen. Entre ellos, niños nacidos en Estados Unidos se encuentran en una situación precaria. Esta situación plantea preocupaciones sobre los derechos de los niños y la separación familiar. Las autoridades estadounidenses continúan llevando a cabo acciones estrictas contra la inmigración ilegal, afectando así a muchas familias.