En la noche del 23 al 24 de agosto de 2026, un ataque de pandillas en Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, causó la muerte de aproximadamente cuarenta personas. Los asaltantes abrieron fuego contra habitantes desarmados, incluyendo en una iglesia. El alcalde calificó esa noche de "terror". El gobierno haitiano expresó su compasión y anunció el envío de refuerzos para restablecer el orden en la región, asediada por la creciente violencia.