Guadalupe atraviesa un período de sequía preocupante, reflejo de los efectos del cambio climático. Los habitantes expresan su angustia ante eventos climáticos extremos, como olas de calor. Los científicos alertan sobre la aceleración del calentamiento, mientras que algunos ciudadanos piden acciones concretas para revertir esta tendencia. La necesidad de actuar rápidamente es más actual que nunca.