Edouard Philippe realizó su primera visita a Mayotte, respondiendo a las preocupaciones de los habitantes sobre cuestiones cruciales. Afirmó su voluntad de fortalecer la lucha contra la inmigración clandestina y propuso medidas como la suspensión del derecho de asilo. En cuanto al acceso al agua, apoyó proyectos para mejorar la producción de agua potable. Su desplazamiento también destacó iniciativas para el desarrollo de infraestructuras.