En noviembre de 1994, Edouard Balladur anunció la creación de un visado de entrada para los comorenses que deseen viajar a Mayotte, vigente desde enero de 1995. Este dispositivo, destinado a regular la inmigración, impone condiciones estrictas para las estancias temporales. Aunque apoyado por algunos, ha suscitado tensiones con las Comoras, provocando manifestaciones y críticas sobre sus consecuencias humanitarias.