La playa de Salines en Guadeloupe sufre una fuerte erosión tras el paso de la onda tropical 32. La retirada de la arena ha provocado el cierre de la carretera costera, y las obras en el sector están impactadas. Las observaciones muestran un desnivel significativo, acentuado por episodios de oleaje. Los residentes notan cambios notables, pero la dinámica natural podría permitir un regreso progresivo de la arena.